LEE CON ATENCIÓN
EL MARCADOR TIENE MALA SUERTE
Había una vez un marcador que cayó de punta con tan mala suerte que se despuntó. Los compañeros le decían: «¡Eh, cabeza de escoba! ¡Fuera de acá, inútil!». O bien: «¡Vamos, te están esperando en la basura! A ver si todavía nos ensucias». También le decían: «¿Acaso quieres que te mojemos la cabeza con disolvente?».